Cargando ...
Amway logo
Saltar al contenido principal

Chikodili Odinakachukwu

Chikodili Odinakachukwu

Destinatarios de las Becas Conmemorativas Jere y Eileen Dutt

Universidad Tecnológica de Ontario

Cuando era pequeña, los padres de Chikodili Odinakachukwu le enseñaron una lección importante: el conocimiento es poder. «Cada oportunidad es una vía para aprender», explica Chikodili. «Siempre hay que ser un estudiante. Siempre hay que seguir aprendiendo». 

Esta idea tiene un significado especial para ella. Nacida en una tribu nigeriana que prioriza la educación de los hombres sobre las mujeres, Chikodili entendió que sus padres iban en contra de las expectativas al dar a sus tres hijas y tres hijos una educación igualitaria. Por ello, se sintió más tarde empoderada para asistir a la universidad y viajar hasta Ontario, Canadá, para hacerlo.

«Cuando se trata de educación, uno tiene que realizar una buena inversión y obtener un buen retorno», nos dice Chikodili. «Había un sistema más fuerte y una mayor oportunidad para mí en Canadá».

Fue difícil ser una estudiante internacional, lejos de su familia, sus amigos y todo lo que conocía. Chikodili enfrentó desafíos como restricciones de inmigración, el pago de la matrícula y otros gastos, y ser una mujer estudiando en el campo de la ingeniería, dominado por hombres. Pero estaba decidida a hacer realidad sus sueños. «Me negué a sucumbir a estas limitaciones», cuenta Chikodili. «En cambio, luché con más fuerza por lograr mis metas».

Y a lo largo de su camino, ayudó a otros. Chikodili se convirtió en mentora de otros estudiantes de ingeniería y, en la facultad, se unió al grupo llamado «Subsociedad de mujeres en ingeniería». Más tarde, fue asistente voluntaria de los programas internacionales, ayudando a otros estudiantes a transferirse y realizar la transición a la Universidad Tecnológica de Ontario. «Se convirtió en mi forma de retribuir a mi comunidad y ayudar a los estudiantes internacionales a recibir un mejor apoyo», declara. «Así como a mí me dieron, yo también estaba dando».

Chikodili se graduó recientemente con una licenciatura en ingeniería mecatrónica, un campo que combina la robótica, las computadoras y otros sistemas para resolver problemas. Está lista para seguir retribuyendo de otras maneras.

«De donde vengo, el sistema de energía no es estable», explica, «y el acceso a cosas como la tecnología y el Internet, algo que mucha gente da por sentado, no es confiable. Algún día, quiero usar lo que he aprendido para mejorar la infraestructura».

Chikodili también está motivada para empoderar a otros y ayudar a las personas a mejorar juntas. «Eso se puede hacer en cualquier industria», asegura. «Dondequiera que me encuentre, sé que podré contribuir de una manera positiva».

Es exactamente por eso que a Chikodili le encanta ser IBO. Durante la incertidumbre de la pandemia del COVID-19, Chikodili comenzó su negocio para generar ingresos y lograr un poco de estabilidad. Pero terminó consiguiendo mucho más.

«Entrar en un entorno de equipo en el que todos realmente se preocupan unos de otros fue como estar en familia otra vez», asegura. «Puedo ayudar a personas como yo que están buscando y que tienen un sueño».    

Chikodili sabe que las lecciones aprendidas de sus padres, su escuela y su negocio la llevarán lejos, y que esta beca la ayudará. «Gracias a las Familias Fundadoras de IBO», dice. «Siento que no me lo merezco, pero estoy muy, muy agradecida».

Familia Fundadora | Jere y Eileen Dutt

Nos complace apoyar a Chikodili como la ganadora de la beca de este año. Su fortaleza para superar los desafíos y su visión de hacer que las cosas sean mejores para quienes la siguen debe ser un ejemplo para todos nosotros.

- La Familia Dutt